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Categoría General => Discusión General => Mensaje iniciado por: Rorschach en 03 de Junio de 2026, 15:55:57

Título: Notas para un libro sobre arte
Publicado por: Rorschach en 03 de Junio de 2026, 15:55:57
1. En busca de una definición.
    Luis Carlos Martín Jimenez (LCMJ) presentó hace unos días en la Fundación Gustavo Bueno un avance de su próximo libro dedicado al arte (https://www.fgbueno.es/efo/efo398.htm). En su exposición fue desgranando el carácter mítico del Arte, en función de su origen romántico —del origen romántico de su Idea— y de la incapacidad para articular una definición del mismo. Sin embargo, en esta orientación ideoclasta de LCMJ, tensó las posibilidades de elaborar una definición —lo que hubiera desplomado su discurso— al limitar cualquier definición posible a una definición porfiriana, por género y diferencia (y utilizando el recurso erístico de decir que, puesto que la diferencia que se ofrece está presente en realidades que no son arte, la definición no vale. Doble juego tramposo cuando está ejercitando, aunque sea deícticamente, alguna clasificación para determinar qué es o qué no es arte).
    Pero sin embargo cabe otra forma de dar una definición de arte...

Vocabulario filosófico. Juan Zaragüeta. 1955
Cita de: Arte. (A. Kunst; F. Art; I. Art; It. Arte.)La palabra «arte» a) se opone ante todo a la de «ciencia» como el conocimiento práctico al teórico (véanse). En tal sentido se habla de lo «artificial» frente a lo «natural» y del «artesano» que lo ha fabricado. b) En un sentido más especial, la palabra «arte» lleva implicada la noción de «belleza»; se trata de las «bellas artes» (arquitectura, escultura, pintura, música: véanse), obra de los «artistas». De las «Bellas Artes» en sentido estricto, sin más razón de ser que su expresividad estética, se distinguen las «Artes decorativas» que ponen una nota de belleza en obras fundamentalmente inspiradas en el valor de utilidad, no reñida con el adorno u ornamento ( así en la arquitectura, la indumentaria, los muebles, etc.) c) Cabe también emplear la palabra «arte» en sentido de «habilidad» con que se procede en toda clase de actividades, incluso la cognoscitiva, con el «acierto» a ella consiguiente, pero sin que este acierto signifique el valor objetivo de lo logrado, sino sólo el éxito de lo pretendido. d) Por lo demás, la actividad artificial puede darse no sólo sobre el mundo material, sino también en el orden social y político, y aun sobre sí mismo (el arte de la auto-educación).
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    Paso a esbozar a continuación alguna vía, no muerta, para dicha re-definición:
a) El problema del primer analogado (en el caso del arte)
    En el caso de el Arte, como Idea, nos encontraríamos con que hay estadios y realidades que se dicen artísticas que lo son en grado ínfimo respecto de otras que lo son por antonomasia. La dificultad no es tanto discriminar dos géneros de arte sino establecer como uno —el arte inmerso o adjetivo— da paso al otro —el arte sustantivo—, cuando lo da, siendo este último en torno al cuál se constituye en rigor la Idea de Arte.
Cita de: Diccionario filosófico. 650. Filosofía del arteLas obras de Arte, las obras culturales humanas con significación sustantiva [648], son muy diversas y heterogéneas. [...] Los límites estéticos entre ellas [...] son muy difíciles de establecer. La metodología materialista aconseja comenzar por el análisis de las especialidades gremiales de artesanos y artistas [...], así como de sus diversificaciones según culturas o escuelas interiores a cada cultura[...] Cabría de este modo organizar el curso del desarrollo histórico y social del arte (en rigor, de sus diversas disciplinas, con sus propios ritmos de desarrollo, sin perjuicio de sus interacciones "sincrónicas") según diversos estadios, desde unos primitivos estadios en los cuales las obras de arte se hubieran mantenido confundidas por entero con otras realizaciones culturales (militares, religiosas, políticas, arquitectónicas) –estadio del arte inmerso, incluso adjetivo– hasta un estadio último en el cual las obras de arte se hicieran sustantivas según sus características especialidades –estadio del arte sustantivo [...] pasando por estadios intermedios (artesanías, arte ceremonial...).
b) Estructura lógica de la Idea
    La diferencia de la Idea de Arte, respecto de otras ideas que también se modulan, es que el núcleo (de la Idea) no aparece disociado de contextos previos hasta el final del curso, lo que lleva a dos confusiones: una, la de que en el curso del Arte estemos, anacrónicamente, atribuyendo y rescatando contenidos como sustantivos cuando todavía no se han sustantivado; dos, que el estadio último, plantea recurrentemente la negación del núcleo, aunque sea este estadio en el que se ha constituido.
Cita de: La Fe del Ateo. Gustavo Bueno. 2007. Capítulo 10: Religión y CineY ello debido a que el «arte» [...] no tenía la consideración de una idea genérica porfiriana que, una vez analizada en sus componentes comunes, pudiera ser especificada o aplicada a sus especies (entre ellas, la del cinematógrafo). El «arte», en efecto —como le ocurre a la cultura—, es también un todo complejo, pero no sólo de estructura genérico distributiva (a sus especies), sino de estructura atributiva. El arte es también el conjunto de las diversas artes (o categorías artísticas), más o menos interconectadas (pero no sólo directamente sino a través de otras instituciones), como la Cultura es también el conjunto de las diversas instituciones culturales, capas o estratos de cada esfera cultural.
    De hecho, el tema religión y arte del capítulo anterior se refería, no ya a las artes en general, sino a un conjunto de artes liberales o sustantivas reconocidas como tales (música, pintura, escultura, arquitectura, teatro, poesía) en una tradición en la que todavía no podía figurar el cinematógrafo, que muy poco después de su invención alcanzaría, de modo arrollador, el séptimo lugar (y para algunos, por tanto, el puesto más alto) en la jerarquía de las «bellas artes» o de las «artes nobles ».
    De otro modo, las diferentes artes sustantivas no son meramente especies distributivas de un género —en correspondencia a la idea que el músico Schumann, siguiendo la tradición de Horacio, ut pictura poiesis, expresó diciendo que «la música sólo se diferencia de las demás artes por sus medios de expresión»—, sino partes o especies atributivas de un conjunto que, como tal —y siguiendo la idea central del Laocoonte, en el que Lessing exploró los límites de la pintura y de la poesía—, no puede tomarse como sujeto de alguna relación unívoca con la religión, puesto que las relaciones con la religión (al menos las más definidas e internas) se mantienen, y de modo diferencial, a través de cada una de las artes particulares
c) Deixis.
    Como orientación general, diremos que todo lo que es llamado Arte desde alguna instancia, debemos interpretarlo como tal Arte, sin que eso quiera decir que lo sea de igual modo. De manera que pretender que haya una definición general que cubra a toda obra artística, a toda categoría artística, en lugar de modularse según los contenidos, cuando al tiempo se está haciendo uso del recurso deíctico (negativamente) para deshechar las definiciones tentativas de terceros, parece o un error de juicio o mala fe.

2. Límites del mito.
    LCMJ artícula pues su discurso entorno a como el Arte estaría funcionando como mito. En un primer momento dibuja la estructura de un mito romántico del Arte. Luego intenta desmontar dicho mito. Para ello establece analogías con otros mitos analizados por Bueno. En general consideramos este proceder dudoso, pues cada mito tiene una estructura propia y sui géneris, en función del material que reorganiza y de la analogía con el campo ya roturado...

    a) Modelos de mito. Entre los modelos de mito que LCMJ sigue, se cuentan los siguientes:
        I) Mito de la Cultura: en tanto el Arte sería elevante, incluso salvador, compartiría características del mito de la Cultura (en tanto ésta cumple las funciones de la Gracia). Se refuerza la analogía porque, además, el arte es un «todo complejo» parte de la Cultura (que también es un todo complejo). Como crítica general hay que señalar que, sin descontar las funciones santificantes &c., el mito de la Cultura está en función del mito de la Naturaleza, y aunque el Arte sea la cultura circunscrita por antonomasia, el mito romántico del Arte —tal como lo expone LCMJ— no está en función de ninguna otro mito...
        II) De la Felicidad: en este caso la analogía es aún más dudosa. El planteamiento sería que, al igual que en el Mito de la felicidad hay un principio y un supuesto, habría un principio del Arte y un supuesto del Arte. El problema es que ni el principio que se nombra es un principio —es más bien un aforismo—, ni permite esbozar un sistema de alternativas entorno a dicho principio, ni vincula la idea de Arte (que, hay que recordar, LCMJ está negando) con otra idea &c. También se elaboraría una tabla de concepciones del arte de la que se desecharían todas las concepciones, análogamente a como se elaboraron en El mito de la felicidad una tabla de concepciones... Sin embargo, nos atrevemos a decir que esta tabla esta mal formada: aparte de los criterios materiales que ofreció Marcelino en su momento (ortogonalidad de los pares de opuestos, inserción del materialismo filosófico en la tabla en alguna de las líneas), habría un motivo formal que cuestionaría el proyecto: una concepción surge del cruce de una doctrina con una teoría, ¿cuáles son el listado de doctrinas y de teorías a propósito del Arte que LCMJ ha encontrado —las oposiciones binarias que construyen su tabla están indefinidas en torno a estos criterios—?
        III) De la Izquierda: el Mito de la Izquierda consistiría en el mito de la unidad armónica de las distintas corrientes de Izquierda. Del mismo modo LCMJ colije —no es el único, también Paloma Hernández—, no hay Arte, hay artes, y además en conflicto mutuo, por lo que es un mito hablar de Arte en singular y en mayúscula. Sin embargo se olvidan de muchas partes de El mito de la Izquierda. De entrada es central la distinción entre Idea y corriente. El mito de la Izquierda no niega la Idea de Izquierda (frente a la Derecha) como una, lo que niega es que haya una única corriente. &c. &c.
        IV) El mito de la Derecha. En este caso, más que ser mencionado por LCMJ, fue mencionado a la contra por Marcelino en otra sesión para sostener que el Arte no sería un mito (o, al menos, no de signo oscurantista) porque no se acogería al formato dualista, maniqueo, del mito de la derecha. Una vez más, por motivos que el propio lector podrá elaborar apartir de lo ya dicho, un mito para ser oscurantista no necesita acogerse al formato lógico del mito de la derecha...
    b) El mito romántico y la mitopoiesis. Gran parte de la crítica de LCMJ, al margen de si el mito del arte es oscurantista o no, tiene que ver con que los románticos habrían construido mitos, entre ellos el mito del Arte. Esto lo considera LCMJ el error fundamental, anatema, aunque no lo justifica. Aquí hay que recordar que la filosofía empezó por los mitos (y los oráculos y las revelaciones).
Cita de: «Diferencias» sobre tres temas de Trías. Gustavo Bueno. El Catoblepas 135Pero sería absurdo pretender, desde el punto de vista de la filosofía, que las ciencias agotan el campo de la racionalidad, que sólo existe la racionalidad cuando se da en su forma científica, y que el filósofo riguroso sólo se realiza cuando se aplica a escuchar los resultados de las ciencias. No. Entre las ciencias hay además de conexiones racionales, conexiones inciertas: hay ajustes y hay resquebrajaduras –como también las hay en el interior del círculo de cada ciencia. Y, así como en este interior hay teoremas y hay sólo hipótesis, así también en el campo de la filosofía hay evidencias, pero también hay oscuridades e ignorancias, que, cuando se formulan como saberes, ya no se llamarán hipótesis, sino que pueden llamarse, platónicamente, mitos, porque «trascienden el nivel entre lo conocido y lo arcano». «Quien, pues, duda y se maravilla, reconoce que ignora: por ello, el que ama los mitos es de algún modo filósofo, porque el mito se compone de cosas maravillosas» (Aristóteles, Met. 982b).
c) Los mitos platónicos. Y como ejemplo de mitos que acompañan el discurso filosófico hay que poner, precisamente, los mitos platónicos. Platón, padre de la tradición de la filosofía académica, institucionalizada, elabora mitos. ¿Hemos de pensar que la elaboración de mitos es siempre algo a descartar?

3. Oscurantismo, oscuridad y oscuro.
    En este caso más que una discrepancia o un mátiz a LCMJ, lo que ofrecemos es una clarificación. Los mitos oscurantistas no tienen porque ser oscuros (en el sentido de que no se distinguen sus partes). Un mito es oscurantista —desde una perspectiva dialéctica e histórica— cuando aleja de la verdad. En cuanto a la oscuridad, si el asunto tratado es oscuro, pretender clarificarlo puede contribuir a cegar la percepción de la oscuridad. «Nuestra ignorancia consiste muchas veces más en conocer las causas de las cosas que no existen que en desconocer las causas de las cosas que existen.»

4. Los verdaderos motivos del desencuentro.
    Creemos que realmente el encontronazo en torno a las artes tiene otras fuentes. Por lo que hemos visto las podemos cifrar en dos, sobre los que hoy no nos pronunciaremos:
    a) M. Esta Idea central del materialismo filosófico se estaría sustantivando...
    b) Dios. Esta Idea clásica de la tradición ontoteológica habría sido sustituida por el Arte (ese sería el Mito romántico del Arte) y en ese sentido habría que prescindir del Arte igual que hay que prescindir de Dios, a decir de LCMJ, si es que se "quiere" ser materialista.

Ambos motivos los podemos resumir en uno, la barredura de la asebeia cuando se tratan algunos temas, como pueda ser el del Arte.
Título: Materiales
Publicado por: bogosort en 03 de Junio de 2026, 17:11:43
Materiales sobre arte en la Escuela de Filosofía de Oviedo después de la muerte de Gustavo Bueno:

Cursos de la Fundación Gustavo Bueno en Santo Domingo de la Calzada dedicados al arte, después de la muerte de Gustavo Bueno:

Artículos en Revista Metábasis dedicados al arte

Anuarios de Filosofía de la Música de la Fundación Gustavo Bueno (https://filosofiadelamusica.es/afm/index.htm)

Artículos en la revista El Basilisco dedicados al arte después de la muerte de Gustavo Bueno