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Categoría General => Discusión General => Mensaje iniciado por: Rorschach en 11 de Junio de 2026, 10:10:55

Título: M3, M y la Idea de Dios
Publicado por: Rorschach en 11 de Junio de 2026, 10:10:55
Abro este hilo para tratar las conexiones (y desconexiones) entre dos ideas del filomat y una idea institucionalizada de la tradición. Me refiero a M3, M y la Idea de Dios. El motivo principal es el protagonismo que estas ideas han tenido en las últimas sesiones de la EFO, inesperado en el caso de la sesión sobre un libro de arte (https://filomat.info/index.php?topic=49.0) y esperado en la sesión dedicada a la teología (https://filomat.info/index.php?topic=51.0).

La metodología de este inicio de tema va ser hacer una ristra de citas, e ir acompañando las mismas de preguntas, por aquello que el planteamiento del problema es la mitad de la solución.

Cita de: Página 269 de 'Ensayos materialistas'"Dios", el Dios "mundano" ontológico-especial de los estoicos, el Dios de Cleantes de los Diálogos de Hume (Cleantes percibe certeramente que el Dios místico, el de Filo o Demea, no se diferencia del Dios de los escépticos o de los ateos), el Dios de los filósofos de la Ontología Especial, se corresponde con el Tercer Género de Materialdad (M3). Dios es, en efecto (cuando no es el Deus Absconditus, que debería ser más bien considerado como un concepto de la Ontología General Crítica) "Radix Possibilitatis", "ipsa regio idearum sive veritatum" (Leibniz, Specimen Inventionis, "sujeto de todos los predicados positivos", el depósito de las esencias eternas con respecto a las cuales el mundo y las almas están gobernadas según un orden invisible

Cita de: Página 54 de 'El Ego Trascendental'El sistema del materialismo filosófico, en la medida en que sus ideas cardinales puedan ser reducidas a la terna (E, Mi, M) se mantiene a la «escala» de las tres ideas ontológicas propias de la «ontología occidental», si admitimos como obvia la correspondencia entre E y el Alma, entre Mi y el Mundo, y entre M y Dios en su condición de «primer analogado del Ser» o de «causa del Ser» o de «Ser por esencia». Al reconocer la posibilidad de una correspondencia entre M y Dios no queremos decir que M sea un modo indirecto de designar al Dios de la ontoteología, es decir, al ipsum esse subsistens. Queremos decir más bien que el papel que Dios (o del «Ser por esencia») desempeña en los sistemas ontoteológicos asume algunas funciones análogas a las que corresponden a la Materia ontológico general M en el materialismo filosófico. Y esto sin perjuicio de las diferencias irreductibles entre ellas («Ser», desde Parménides o Aristóteles, dice unidad, y unidad divina; Materia ontológico general dice multiplicidad, y multiplicidad discontinua, que excluye la divinidad: esta es la razón por la cual el sistema del materialismo filosófico, para referirse a la Realidad, en toda su generalidad, utiliza la idea de Materia y no la idea de Ser).

Cita de: Página 286 de 'Ensayos materialistas'Ahora bien, la regresión, a partir de estas mismas materialidades determinadas, a otra materialidad indeterminada (a la materialidad de todas las materialidades) es precisamente la continuada constitución de la Idea misma de Materia ontológica-general (M) como trituración de todos los contenidos mundanos en la Idea del "receptáculo o espacio general de todas las configuraciones" (materia y forma), es decir, la Idea de una materialidad trascendental (M.T.). Esta Idea —como ya he dicho en otra ocasión— debería ponerse en correspondencia —correspondencia no es identidad— con ciertas Ideas muy conocidas de nuestra tradición cultural, tales como el ápeiron de Anaximandro, la materia prima de Aristóteles, la sustancia de Spinoza (sustancia como dotada de infinitos atributos), como infinitud radical, para tomar la Idea escotista de Dios (como referencia) o el Dios kantiano que resulta de la totalización de los silogismos disyuntivos. Todas estas Ideas, y otras muchas más, podrían comenzar a ser entendidas como algo más que simples formaciones de un pensamiento metafísico y pre-científico, podrán comenzar a ser recuperadas a la luz del materialismo filosófico.

¿Hasta que punto la Idea de Dios es inconsistente no ya por la incompatibilidad de sus atributos como porque cumple el papel doble, que el materialismo filosófico distingue, de M3 y M?


Cita de: Diccionario filosófico 662. Materialismo filosófico como objetivismo estéticoNo existe una entidad global susceptible de ser tratada como un sujeto capaz de recibir predicados tales como "la Naturaleza" –sino quarks, moléculas, rocas metamórficas, mamíferos, planetas...– ni existe tampoco una entidad global susceptible de ser tratada como un sujeto tal como "Cultura" capaz de recibir predicados –sino rituales, ceremonias, batallas, transacciones económicas, capiteles...–. Además, hay una continuidad (no lineal-evolutiva, menos aún lineal-progresiva) entre las morfologías naturales y las morfologías culturales (entre los panales de las abejas y los edificios de apartamentos, entre la estructura arquitectónica de un roble y la estructura arquitectónica de la torre Eiffel). Sin duda, las obras culturales y, en particular, las obras sustantivas, la Sonata número 14 para piano de Mozart, "abren nuevos espacios sonoros" respecto de las morfología precedentes, pero también las obras naturales, por ejemplo la morfología de un vertebrado, "abren espacios nuevos respecto de morfologías precedentes". Y todas estas morfologías pueden quedar afectadas por valores estéticos positivos o negativos, aun cuando su razón de ser no tenga que ver necesariamente con tal afectación. Todas estas morfologías nos son dadas en el plano del "mundo de los fenómenos"; de este modo, la "trituración" de la Naturaleza y de la Cultura en el ámbito de la materia ontológico-general (https://filosofia.org/filomat/df082.htm) [82] se produce de algún modo. De otra manera –por oposición a las teorías de la imitación– desde la perspectiva de la Materia ontológico-general, tan primaria, inmediata u original es la morfología ósea de un Estegosaurio como pueda serlo la morfología sonora de una sonata de Mozart. Mozart queda tan al fondo de la morfología de su Sonata 14 como puedan quedar los rayos cósmicos que determinaron la mutación de los antepasados del Estegosaurio. El materialismo filosófico, según esto, propicia la consideración de las obras de arte sustantivo, no ya tanto como obras del hombre (expresivas de su esencia), sino como obras que constituidas, sin duda, a través del hombre, pueden contemplarse como dadas en el ámbito de la Materia ontológico-general, puesto que ni siquiera pueden entenderse en el ámbito de la Naturaleza (lo que no quiere decir que el arte –la música, como quería Schopenhauer– haya de considerarse como una manifestación de la "Voluntad misma"). La célebre apreciación de Marx en los Grundrisse sobre el arte griego (que tan difícilmente puede conciliarse con la concepción del arte como superestructura: "el arte griego transciende el modo de producción esclavista y su vigor llega hasta nosotros"), podría interpretarse a la luz del materialismo filosófico: si el arte griego –la arquitectura y escultura clásicas– se toma, desde luego, como modelo del arte sustantivo habrá que situarlo más allá del orden de las superestructuras "reflejo de la base del modo de producción antiguo", porque, en rigor, el lugar que le corresponde está incluso más allá de la cultura griega en el sentido antropológico del término.

Si mantenemos la correspondencia entre M y Dios, ¿se puede decir que el arte remite a Dios, a su ámbito, en los sistemas ontoteológicos espiritualistas?

Cita de: Teoría del Cierre Categorial 5. Glosario. Géneros de materialidadEn efecto, cuando consideramos los tres géneros desde la perspectiva de los sujetos operatorios (que convergen en un punto E, que no es trascendental en virtud de ciertas funciones a priori de su entendimiento, sino en virtud del propio ejercicio, in media res, de los sujetos operatorios) los contenidos terciogenéricos tenderán a ser puestos bajo el severo control de M2, por cuanto éste aparece en su génesis. Pero cuando los consideramos desde la perspectiva de M, estos «canales genéticos» pueden desvirtuarse, de suerte que M3 pueda pasar a verse como una «refracción» de «algo de M» en cuanto a su estructura, independientemente de su génesis.

¿Qué quiere decir «ámbito de la materia ontológico general», «refracción», «algo de M»? ¿Cuál es la conexión (y la desconexión) que hay entre la Idea de M y la de M3? ¿Puede servir la Idea de Dios —las construcciones teológicas para resolver las inconsistencias de dicha Idea— para explorar la relación entre M y M3?