Mito, mitología y mitocrítica desde el materialismo filosófico

Iniciado por Rorschach, Hoy a las 15:30:23

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Rorschach

Inicio este tema para tratar algunas cuestiones a propósito del enunciado titular. El motivo para decidirme a tratar este asunto es la aparición del escrito de Iván Durán Sánchez "Los mitos y su relación con los ejes del espacio antropológico" en la revista Metábasis. Este artículo se suma a otros tratamientos de la noción de mito, a mi parecer inadecuados, como puedan ser los de Luis Carlos Martín Jiménez o los de David Alvargonzález.

Empiezo por el artículo de Durán Sánchez. El artículo quiere seguir las doctrinas del materialismo filosófico sobre los mitos, sin embargo, a nuestro parecer, se aparta de ellas ampliamente. Las principales divergencias las paso a glosar brevemente:
  • Que los mitos luminosos tienen una parte no-luminosa (que es aquella que le da su condición de mito).
  • Que no sirve interpretar y reflexionar, pues esta actividad puede llevar a errores y falsas conclusiones.
  • Que la parte luminosa del mito (sic) es su parte racional, donde se encuentra la analogía entre el campo extraño y el campo ordinario.
Hay otros errores en su planteamiento que se salen de la cuestión del mito, que únicamente citaré:
Cita de: Los mitos y su relación con los ejes del espacio antropológico. Iván Durán Sánchez[...]Como método de estudio el espacio antropológico, puesto que en el espacio antropológico están contenidos los modelos (ejes) de relación entre el hombre (E) y el mundo (Mi), y en el mundo está contenida tanto la materia ontológico general (M), como la materia ontológico especial (M1, M2, M3). Como los campos extraños que se quieren explicar y los campos ordinarios mediante los cuales se realiza la analogía (para explicar el campo extraño) están contenidos dentro del mundo (Mi), se puede establecer una relación entre estos campos y los ejes del espacio antropológico. Por lo tanto, el método de estudio consistiría en relacionar y estudiar la parte tenebrosa o lo parte no-luminosa en base al eje correspondiente del espacio antropológico.

A todo este galimatías respondemos lo siguiente:
  • Los mitos no tienen dos partes, luminosa y oscura. El mito consiste formalmente en el proceso de reorganización analógica de un «campo extraño» (por respecto del «campo ordinario»), a partir de un modelo positivo o paradigma institucionalizado, definido en un campo propio —«campo ordinario». Materialmente, el mito consiste en un relato dado en un lenguaje de palabras. En la medida en que el relato se institucionalize al margen de la «reorganización mítica» del campo analógico exterior —que tiene lugar por la aplicación del modelo positivo institucional—, aparecerán tramos del relato desconectados de la analogía de partida —que se sostendrán para mantener la integridad del relato—.
  • El sentido del relato (mito material, que puede implicar un mito formal) no equivale en ningún caso a la llamada "parte luminosa" del mito.
  • No existe sentido del relato (ni del mito) al margen de la(s) interpretación(es) que puedan hacerse del mismo.
  • No hay que confundir cuando se habla de 'luminoso'/'tenebroso' referido al mito según si nos acerca a (algunas) verdades, de cuando se dice 'claro'/'oscuro' referido a que sus partes se distinguen o no.
Si hay interés, reinterpretaremos los tres mitos que analiza Durán Sánchez (el mito de Edipo Rey, el anillo de Giges, Cronos) desde las coordenadas que hemos representado en esta exposición.

Luis Carlos Martín Jiménez, por su parte, reduce los mitos a su condición de fantasías. Así aparece en la primera página de la Introducción de su libro "Filosofía de la Técnica y la Tecnología": Con mito se viene a decir que estamos tratando con una fantasía. Sin embargo, no se reducen a fantasías (en el sentido, por ejemplo, de la definición escolástica de fantasía, o de su evolución fantasmagórica).

Por último, David Alvargonzález en su libro "La filosofía de Gustavo Bueno. Comentarios críticos", dedica el capítulo sexto a La idea de analogía, las analogías de atribución y los mitos. Dice Alvargonzález:
Cita de: La filosofía de Gustavo Bueno. David AlvargonzálezEl mito es una representación ficticia de un campo real que, de algún modo, se distancia de ese contenido real representado estableciendo analogías de proporcionalidad. En los mitos, uno de los dominios es real (positivo) y el otro es ficticio. Debido a esta brecha ontológica, la asimetría en tales casos es inevitable.
Cita de: La filosofía de Gustavo Bueno. David Alvargonzález[...]Una breve consideración acerca de la clasificación de los mitos. [...] Cuando no se acepta la verdad literal de los mitos, estos son entendidos como alegorías que implican una o varias analogías de proporcionalidad, de modo que una de esas proporciones está dada en un ámbito ficticio y la otra descansa sobre ciertas regiones de la realidad. La estructura interna de estas analogías de proporción no permite una clasificación interna de los mitos que nos arroje luz sobre su relativo grado de verdad o de utilidad en el contexto de la discusión filosófica. No hay nada en la estructura de los mitos confusionarios que los diferencie de los mitos luminosos, ya que la semántica de cada mito es externa a esa estructura común de las analogías de proporcionalidad. Habrá que discutir en cada caso cuándo esas analogías de proporcionalidad son más o menos externas. Por consiguiente, la caracterización de un mito determinado como oscuro o luminoso, confusionario o esclarecedor, no es más que un etiquetado que habrá que justificar en cada caso y que tiene que ver directamente con el sistema filosófico que se tome como referencia.
Excede esta nota comentar los errores de Alvargonzález, sirva esta mención como recordatorio de la necesidad del derribo sistemático del libro de Alvargonzález.
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