Desmontando la teoría sobre la ideología de Javier Perez-Jara...

Iniciado por Rorschach, Hoy a las 17:57:08

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Rorschach

Doctrinas sobre la Idea de Ideología hay muchas, aunque pocas críticas. En general, coinciden en menospreciar la(s) ideología(s) y a utilizar el adjetivo "ideológico" como discriminador de una falsedad o un error que es atribuido al hecho de haber tomado partido.

El humorista sevillano que funge como filósofo (se doctoró en tal disciplina con una tesis sobre Russell) ante el grupo social que le tiene por tal, Javier Pérez-Jara, ha venido excretando una doctrina sobre la ideología que pasamos a glosar y criticar brevemente.
En el acto 'Ciencia, Filosofía e Ideología', Pérez-Jara pronuncia las siguientes palabras: «hay una serie de principios que lo alejarían de la filosofía: en primer lugar, el carácter dogmático de las ideologías, es decir, la filosofía sería una ideología en el sentido más amplio de un sistema de Ideas, pero aquí el concepto específico de ideología es un conjunto de Ideas que se asumen de modo dogmático en un grupo social frente a otro, por tanto, para mantener la cohesión de esos grupos —porque los grupos humanos, ya lo sabemos, verdad, uno de los puntos fundamentales del materialismo histórico y del materialismo cultural pero tal y como lo interpretamos desde el materialismo filosófico, y no de Marx ni siquiera de Marvin Harris en alguno de sus aspectos—, esos grupos están enfrentados por el control de recursos, y demás, finitos, por tanto para mantener la cohesión necesitan un pegamento social, y el pegamento social implica fundamentalmente que cada ideología va a tender a una lógica binaria entre lo que se llama el sesgo grupal y tratar de dividir el mundo en dos, por ejemplo: en el capitalismo, o el capitalismo es el mal o el capitalismo es el bien[...]» & «esa lógica binaria, ese pegamento social y ese sistema de dogmas implicarían un divorcio entre las ideologías y el carácter dialéctico y crítico de la filosofía, donde se establecerían verdades cuando se demuestra que las opciones alternativas son contradictorias, y las opciones alternativas son finitas, frente a las ideologías donde se dan lo que hemos llamado a veces "packs ideológicos"; por ejemplo en España, si una persona dice con toda probabilidad que le gustan los toros, con toda probabilidad va a estar a favor de la energía nuclear, va a estar en contra del aborto, va a ser cristiano, va a apoyar a Israel, y en EEUU si apoyas las armas: dices -¿tú apoyas las armas? -sí -pues entonces dices que el cambio climático es un tongo; ¿pero qué tiene que ver Israel con el cambio climático con el aborto con... es decir, esto es un delirio, y lo es, pero desde un punto de vista filosófico y no sociológico».

Aunque en el vídeo en cuestión, Pérez-Jara diga que su perspectiva es marxista, lo cierto es que está bebiendo de dos autores, sociólogos, que no son marxistas ni lo pretenden. A saber, Jeffrey C. Alexander y Patrick Baert —también, por extensión, a Erving Goffman—.

Los conceptos principales que Pérez-Jara maneja son los siguientes:
  • Binarismo: entiende por tal cosa el dualismo y la polarización que lleva a hacer una contraposición entre nosotros y ellos. Se manifestaría en torno a puntos concretos que se llevarían a posiciones extremas y opuestas. Frente a esta idea planteamos la cuestión de que actitud práctica siempre se reduce, en el límite, a las posiciones a favor o en contra —respecto de la Idea, institución o asunto en cuestión—. Además, estratégicamente, el enfrentamiento siempre se da entre dos bandos, aunque los bandos sean compuestos/complejos, sus diferencias se resuelven frente a la otra parte, sin que eso suponga que antes, durante o después el bando pueda romperse y establecimiento de un nuevo enfrentamiento.
  • Pegamento social: metáfora infantil que pide el principio. ¿Qué quiere decir 'pegamento' en la expresión "pegamento social"? Según la rigidez de la ideología, ésta podrá funcionar como cohesionador grupal o no: ocasionalmente un aumento de rigidez puede expulsar a individuos de dicho grupo. Por otro lado, la ideología puede entenderse como referida a un colectivo distributivo o atributivo. Cohesión no quiere decir lo mismo en cada una de las dos situaciones.
  • Pack ideológico: supone también que una ideología es un conjunto de posiciones que no mantienen cohesión entre sí. A eso lo llama "pack ideológico". Sin embargo ese conjunto de posiciones están en función de grupos realmente funcionando, principalmente partidos políticos, que tienen que tomar posición respecto de los asuntos en cuestión. La realidad es que el apoyo democrático a un partido supone el apoyo en bloque a todo su programa e ideario, al margen de que el individuo subjetivamente se considere neutro (o incluso en contra) de dichos planteamientos. Esa elaboración del programa e ideario no es gratuito, ni supone que no hay conexión entre los diferentes elementos sobre los que se toma posición, aunque en los elementos que componen el llamado "pack ideológico" haya desconexión, también hay conexión. También aquí rige la symploké. Por otro lado, sociológicamente siempre cabrá estudiar las correlaciones entre las distintas posiciones en torno a distintos asuntos (¿cuántos de los que apoyan los toros apoyan la energía nuclear? &c.), que no son obvias pese al estereotipo.
  • Meta-adversario: sería un oponente abstracto y universal que una narrativa ideológica construye para encapsular todo el mal (o el error) cultural, moral o político. Correlativamente, habría meta-salvadores (figuras, ideologías o colectivos mesiánicos) que prometen redimir a la sociedad de ese meta-adversario. El problema es que una vez más se pide el principio. Entre los problemas del concepto está que simplifica en exceso el autor estudiado, el propio concepto es un dispositivo de etiquetado —encapsulamiento— intelectual, subestima o desprecia los adversarios reales...
  • Posicionamiento: es la idea de que los autores deben la recepción, supervivencia y difusión de su obra, no únicamente por la calidad de los argumentos defendidos o de la fuerza de la evidencia propuesta, sino también, y de modo esencial, de la gama de recursos retóricos que los autores emplean para posicionarse a sí mismos y a sus adversarios dentro del «campo intelectual» y político. El error principal es segregar la retórica de los argumentos que se defienden a su través. Y en poner un énfasis excesivo en la conexión que esa retórica tiene con la recepción que el discurso puede llegar a tener, como si los discursos pudieran funcionar al margen de su fulcro de verdad.

Tal como lo entiende Pérez-Jara, la filosofía sería crítica y la ideología dogmática. Pero eso supone la cesura entre la ideología y la filosofía, y sin embargo, desde una definición crítica de ideología como la que propugnamos, toda filosofía es una ideología, aunque sui generis. La filosofía sería una ideología con asebeia, y con el estilo de plantearse todas las alternativas, sobre las que luego tiene que posicionarse sistemáticamente. Defender una posición frente a otros grupos ("pensar es pensar contra alguien") es la definición en sentido fuerte de ideología, y bajo esa definición, aunque sin representar las alternativas (como exige la filosofía) está Pérez-Jara.
Pero para no caer en usar nuestra definición, usaremos la suya: la ideología, tal y como la presenta Pérez-Jara, es una posición que implica binarismo, pegamento social, pack ideológico, meta-adversario y posicionamiento, ¿y no se puede decir que Pérez-Jara cae en todos esos aspectos con su concepción? Si fuera así no habría ningún problema, sin embargo, en la medida en que no es consciente, en que ni siquiera (se) representa el género de su discurso —científico, filosófico o ideológico— lo que diremos es que se mueve en la otra referencia clásica de la ideología: en la "falsa conciencia".
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